YAM

YAM, mantra del chakra del corazón

El mantra YAM se conoce como el mantra del amor, el mantra del corazón. Esto explica la estrecha relación que guarda con el cuarto chakra, conocido como chakra del corazón o Anahata.

YAM es capaz de sanar todos los desequilibrios del sistema de chakras mayores derivados del miedo: el miedo a sufrir necesidades del chakra raíz, los sentimientos de desengaño y frustración del chakra sacro, los traumas del plexo solar y los desamores y penas del chakra del corazón.

El amor es capaz de aportar paz, sosiego y tranquilidad. También elimina las preocupaciones, los miedos, las incertidumbres, los prejuicios y los miedos. Y envía su energía al resto de los cuerpos energéticos del cuerpo humano.

En este post explicamos cuál es el origen del mantra YAM, cuál es el objetivo en el que se centra su energía y cuándo debemos ponerlo en práctica para conseguir los mejores resultados.

Origen del mantra YAM

Se suele decir que el miedo es el origen de prácticamente todas las enfermedades. YAM nace con el objetivo de sanar todos los desequilibrios de nuestros cuerpos físico, energético y espiritual.

Su vibración no surge solo para curar, sino también para favorecer el desarrollo personal y espiritual de las personas. De esta forma, somos capaces de amar la creación y vivir el amor con la máxima intensidad, compartiéndolo con todas aquellas personas que nos rodean.

Podemos decir que el mantra YAM sirve para sanar la energía procedente del chakra del corazón y el corazón físico, así como para infundir y predicar paz y amor.

Función del mantra YAM

La función principal del mantra YAM se centra en calmar y curar el corazón, en sus planos físico y espiritual.

Se encarga de deshacer el miedo y aportar amor a todas aquellas personas con claras carencias afectivas. También consigue abrir y alinear el chakra del corazón, predisponiéndolo para ser capaz de dar y aceptar recibir amor.

Gracias al sonido del mantra YAM y a las aperturas que provocan sus energías en el alma, las personas somos capaces de amarnos a nosotros mismos, a Dios y a todos aquellos que nos rodean. Y todo ello sin ningún tipo de miedos ni prejuicios.

Todas las energías de YAM son sanadoras por lo que no solo se utilizan para sanar enfermedades cardiovasculares o pulmonares, sino que también se pueden usar para cualquier otra parte u órgano del cuerpo humano en particular, así como para el cuerpo genético en general.

¿Cuándo utilizar el mantra YAM?

Al igual que ocurre con el resto de los mantras, la pronunciación del mantra YAM debe llevarse a cabo en situaciones determinadas si queremos beneficiarnos al máximo de las propiedades que tiene para ofrecernos.

Al estar directamente relacionado con el chakra del corazón, se dice que el mejor momento para emplear el mantra YAM es cuando sufrimos un bloqueo en este centro energético.

La pregunta es, ¿cómo sé si mi chakra del corazón está bloqueado?

La respuesta es muy sencilla. Hay una serie de síntomas que indican que la energía de tu chakra del corazón necesita repararse.

Algunos de estos síntomas son el miedo al amor y al enamoramiento, el sentimiento de odio y los malos pensamientos, ser excesivamente autocrítico y ansioso o sentir celos constantemente, entre otros.

Si notas algunos de estos síntomas, empieza cuanto antes a practicar el mantra YAM. Muy rápidamente empezarás a notar los beneficios en tu cuerpo y en tu mente.

En definitiva, podemos concluir que el mantra YAM se emplea tanto cuando deseamos sanar el chakra del corazón como cuando necesitamos curar el corazón físico.

En un plano físico, la pronunciación del mantra YAM resulta muy efectiva en tratamientos destinados a sanar las arritmias, las taquicardias, los dolores en el corazón o los conocidos como «corazones nerviosos o estresados».

Afirmación para sanar el chakra del corazón

Las afirmaciones son una técnica sencilla y efectiva con las que podemos lograr un equilibrio de nuestros chakras.

En el caso del chakra del corazón, las afirmaciones que te proponemos son las siguientes:

  • «Mi chakra del corazón está abierto, quiere dar y recibir amor».
  • «Perdono a las personas por sus errores. También me perdono a mí por los míos».
  • «Construyo relaciones amorosas y comprensivas que son buenas para mí».

Sin embargo, recuerda que cualquier afirmación con la que te sientas en sintonía puede ayudarte a conseguir este equilibrio.

Lo importante es que lo repitas tantas veces como te sea posible y profundices al máximo su significado.

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